martes, 23 de septiembre de 2014

La resaca del verano.

A falta de poco más de un mes para llegar a la treintena, es curioso como por tu mente empiezas a plantearte en serio, los caminos que quieres tomar en tu vida. Eres consciente de todo lo que es pasajero, y de lo que sigue estando ahí permanente. Y es el momento de pararse un momento, un momento muy largo, y pensar concienzudamente a donde dirigirte.

No te permites ya más dudas en ciertos aspectos. Es hora de tomar una decisión, de avanzar o de apartarse. Pero estar estancado no es una opción. El problema de decidirse en ciertos casos, es que apartarse es la manera más cobarde, y avanzar... es una incertidumbre incontrolable que no sabes hasta que punto te pueden afectar la consecuencias.

Se avecinan días de reposo mental estrictamente necesarios.

Y contigo no sé qué hacer ...

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