domingo, 21 de septiembre de 2014

Horrores mañaneros.

Te despiertas descolocada. No es tu habitación. Miras la hora y ves que has dormido un par de horas puesto que tu último recuerdo es que estaba amaneciendo. ¿Es su habitación? Sí. Pero no está. Miras la pared de los pies de la cama y recuerdas que tan solo un tabique os separa y lo visualizas tumbado en el sofá. Mierda. Empiezan los agobios y los por qués, y te maldices a ti misma. El por qué de esa situación recae en la maldita hora que se te ocurrió ir. Y ahí empiezas a recordar. Sola. Y esas 4 paredes te comen y quieres irte. Debate existencial, lo despiertas o te vas a hurtadillas y aquí no ha pasado nada. Realmente no ha pasado nada, no seas estúpida. Miras el móvil y creas un grupo nuevo con dos de tus amigas. Pones un icono de cara de terror, resumes la situación, y pides consejo. Bien, empiezan las risas. La situación en sí resulta cómica, vamos a enfocarla así. Me visto, me lavo la cara, recojo el pelo, y pongo mi mejor cara. Cruzo la puerta del salón, y ahí está. Durmiendo plácidamente. Se para el tiempo, hago un escaner visual para retenerlo todo en la cabeza. Estuve ahí si, no ha sido un sueño. Pero... ¿por qué coño no me iría a mi casa? Sonrío con tristeza, suspiro, llamo al ascensor y cuando está arriba de un portazo me voy. Cruzo el pueblo entero de buena mañana, con toda la actividad que tiene un sábado por la mañana en plenas fiestas del pueblo. Se nota perfectamente que estoy tan mona como la noche anterior, pero sin estarlo. Solo pido con esta resaca brutal, no cruzarme con nadie conocido. Y mientras desafío a la gente con la mirada, pienso en lo estúpida que he sido. Llego a casa, y me tiro a dormir un par de horas. Me despierto aturdida. Mientras como a las 5 de la tarde empiezo a recordarlo todo como un sueño, pero sabiendo que es verdad. A las 6 de la tarde, empiezo mi primer día de trabajo. A las 3 de la mañana termino agotada y voy a tomarme una copa. Necesito verlo. No ha salido. No sé nada de él.

Mañana es otro día...

No hay comentarios:

Publicar un comentario