sábado, 6 de diciembre de 2014
Full moon.
No cuento contigo. Pero apareces. Y estamos de buen humor. Y esos ojos azules vuelven a las andadas para hacerme sonreír, bailar, vivir. La diferencia es que ahora sé la importancia que debo darle, y simplemente disfruto del momento. Como una buena serie que está siendo mi vida. Hay épocas de dramas, y hay épocas como esta de delirios incontrolables sanos. Incluso esos ojos han llegado a pedirme que volviese a su casa. Pero esta vez he rechazado la oferta. Sin garantías no voy a perder el tiempo para nada. Y es el primer puente que disfruto, y ha empezado con ganas. Veremos qué nos depara hoy la luna llena. Tengo una teoría, probada científicamente por mí misma (y a mi con eso ya me vale) de que la luna llena afecta, y sobre a todo los tios. Así que esta que cuadra en sábado, y en puente, y con frío y me arrimo presiento que puede llegar a ser interesante. Que no implica ni para bien o para mal, pero simplemente interesante.
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