Así que haciendo un balance de comienzo de año dónde la juerga está presente, los adolescentes también, y que pensaba que me iban a echar del trabajo y sin embargo pasa todo lo contrario y me renuevan... volvemos al punto de partida de que los 30 molan que te cagas. Ganas sabiduría con cada experiencia. Aprendes a darle la importancia que se merece a todo. Y lo más importante es que no tienes que sacar las fuerzas de dónde no las hay. Sabes exactamente qué cantidad coger y la usas como si de una poción mágica se tratase de la cual sabes su fórmula para rellenarla si se está acabando.
Y ahora que han pasado las navidades, todo va encaminado hacia arriba. Hasta nuevo aviso. Pero siempre hacia adelante, no hay retorno al pasado.
La verdad es que mis treinta empezaron bastante mal y han sido por circunstancias muy difíciles,pero no puedo estar más de acuerdo en lo de alma de adolescente y en que a pesar de las zancadillas de la vida,vas poco a poco poniendo muchas cosas en su sitio...y personas ...¡ni te cuento!Los años te van dando experiencia y si uno trata de disfrutar del viaje no es poco aunque no sea fácil,muchos besos y feliz año!
ResponderEliminarNadie dijo que fuera fácil, de hecho nadie nos dijo nunca nada. Y aunque nos lo digan, la gracia está en descubrirlo uno mismo, levantarse de cada zancadilla, y levantar la cabeza cada vez un poquito más, forzando esa sonrisa que hay que sacar, porque para valorar el estar bien, hay que estar mal, si no uno se acostumbra y no se disfruta tampoco. Cada vez me caes mejor ;) jajajaja besos !!!
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